RAD El Servicio Alemán del Trabajo

Por Gregorio Torres Gallego. Extracto publicado en la obra Segunda Guerra Mundial, Claves de la mayor contienda de la Historia. Biblioteca Diario El Mundo. Madrid 2009

El RAD (Reichsarbeitsdienst o Servicio Nacional del Trabajo) fue una de las mejores herramientas de que dispusieron los nacionalsocialistas para combatir el desempleo entre la juventud, aunque también le resultó de suma utilidad para comenzar la preparación militar de los futuros soldados y para proporcionar al estado mano de obra barata, inculcando además en los jóvenes alemanes los valores del régimen.

Se articuló como una prestación social, muy similar al servicio militar, que consistiría en la realización de trabajos sin apenas remuneración, quedando obligados a cumplirla todos los varones alemanes de entre 18 y 25 años. En un primer momento las mujeres estaban exentas de realizar este servicio, aunque podían ofrecerse voluntariamente para cumplirlo, pero tras el estallido de la II Guerra Mundial, ante la necesidad de reclutar hombres jóvenes para las fuerzas armadas, esta prestación pasaría a hacerse obligatoria también para las chicas. Así pues, coexistirían dos ramas independientes en el Servicio Estatal del Trabajo: por un lado estaba la RAD der Männer (Sección Masculina del RAD) y por otro la RAD der weiblichen Jugend o RADwJ (Juventud Femenina del RAD).

Hay que decir que la institución de este servicio no fue un invento del régimen nazi, puesto que las bases legales que permitirían introducirlo existían ya desde 1931. Así por ejemplo, antes de que Hitler tomase el poder se habían creado organizaciones como el Freiwilliger Arbeitdienst o FAD (Servicio Voluntario del Trabajo), que estaba vinculada a la agrupación ultraconservadora conocida como “Cascos de Acero”,  y el propio partido nacionalsocialista había puesto en pie el Nationalsozialistische Arbeitdienst o NSAD (Servicio del Trabajo Nacionalsocialista). En ambas entidades se reclutaron voluntarios para la realización no remunerada de trabajos de interés social. No obstante, con carácter oficial y a nivel nacional, fue después de la llegada de Hitler al poder el 30 de enero de 1933 cuando se dieron los primeros pasos para institucionalizar este servicio, aunque hay que decir que la ley que introdujo su obligatoriedad no fue promulgada hasta el 26 de junio de 1935.

 

Los líderes del Servicio Nacional del Trabajo lucían tanto en ocasiones especiales como a diario vistosos uniformes. Esta ilustración está tomada de la edición de 1943 del Libro de Organización del NSDAP.

El Servicio del Trabajo tenía que prestarse antes del ingreso en las fuerzas armadas, por lo que frecuentemente se incluían en las programaciones diarias ejercicios de instrucción militar, sustituyéndose curiosamente los fusiles por palas.

La gran mayoría de los miembros del RAD desarrollaron su prestación en explotaciones agrarias, donde existía una escasez endémica de trabajadores debido al acelerado éxodo rural que había experimentado el país en las primeras décadas del siglo XX, y en las obras públicas, destacando la construcción de autopistas y carreteras, el mantenimiento de bosques y el cuidado de calles y espacios públicos. Estas labores eran siempre de índole manual y de bastante dureza para todos los miembros de la organización, independientemente de su clase social o de su preparación académica.

Ya durante la guerra surgieron varios cambios de relevancia. Primeramente, la edad de prestación del Servicio del Trabajo se adelantó en los varones, para que pudieran ser alistados antes a las fuerzas armadas. En segundo lugar, se aprovechó a los hombres del RAD para afrontar obras que tenían que haber sido realizadas por los batallones de zapadores del ejército, como la construcción de puentes, casamatas, reparación de carreteras, etcétera, debiendo trasladarse incluso a otras naciones ocupadas por el ejército alemán, por lo que se les llegó a entregar a armas ligeras para su autodefensa. Por último, durante la contienda el Servicio del Trabajo pasó a ser obligatorio para las mujeres, creándose en 1941 otra sección voluntaria para chicas que ya habían cumplido sus seis meses reglamentarios de prestación pero deseaban seguir sirviendo gratuitamente al estado en hospitales, comunicaciones, ferrocarriles o fábricas de armamento.

Con todo esto, cada año prestaron servicio en el RAD entre 200.000 y 400.000 jóvenes alemanes de ambos sexos, existiendo además un cuerpo de líderes con la misión de dirigirlos y organizarlos, que prácticamente se convirtieron en funcionarios del estado. Su jefe supremo fue Konstantin Hier.

Emblema del RAD

 

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