La Organización Todt

Por Gregorio Torres Gallego. 

La OT fue una empresa pública con entidad civil que se dedicó por completo a la realización de obras de infraestructura militar, primero dentro del territorio alemán y, posteriormente a 1939, por toda Europa.

La Organisation Todt (OT), no fue bautizada por casualidad con el apellido de Fritz Todt, uno de los más prestigiosos ingenieros de la Alemania Nazi.

Fritz Todt nació en 1891 en Pforzheim, participó en la I Guerra Mundial, donde fue recompensado con la cruz de Hierro, y terminó después sus estudios doctorándose con una tesis cuyo tema principal fue la construcción de carreteras y autopistas.Mientras trabajaba para empresas privadas, en la temprana fecha de 1922 se adhirió al partido nazi y pasó a formar parte de sus Secciones de Asalto (SA), donde llegaría a ostentar el grado de general. Compatibilizando su vida laboral con el servicio al NSDAP, Todt fue escalando posiciones en el partido y en 1931 es nombrado coronel de las SS por Himmler, que le dio un puesto en su Plana Mayor. Ello le permitió entrar en contacto directo con Hitler, quien le nombrará Inspector General de Carreteras poco después de tomar el poder. Desde ese puesto Todt fue uno de los artífices de la constitución de la empresa pública encargada de la construcción de la famosa red de autopistas alemanas.Siguió acaparando cargos como el de jefe del Departamento de Técnica en la ejecutiva del partido nazi, plenipotenciario estatal para la Regulación del Sector de la Construcción, Inspector General de Energía y Aguas y presidente de la Liga Nacionalsocialista de la Técnica Alemana.

Fritz Todt, alma mater de la organización que llevó su nombre.

En mayo de 1938, Hitler decidió crear una entidad civil que se encargaría de la realización de obras públicas de carácter eminentemente militar, siendo Todt el encargado de diseñarla. Por deseo expreso de Hitler, dicha entidad recibiría en julio de ese mismo año el nombre de Organisation Todt. Realizó al frente de esta corporación un trabajo tan brillante que el Führer le designó para ocupar el cargo de ministro de Armamento durante la II Guerra Mundial, asegurando con su gestión el desarrollo de la potente industria bélica que posibilitó el correcto equipamiento de las tropas alemanas hasta el final de la contienda.

Todt murió en febrero de 1942, al estrellarse el avión en el que hacía el viaje de regreso a Berlín después de mantener su enésima reunión de trabajo con el Führer en la Guarida del Lobo.

Descrito el perfil de su creador, podemos imaginar sin temor a equivocarnos que la Organisation Todt fue una entidad basada en la eficiencia y el trabajo incansable de todos sus miembros, poniéndose al servicio de los planes militares expansionistas del gobierno nazi. Su creación vino motivada por la necesidad de acelerar las obras de construcción de las fortificaciones militares que formaban parte del llamado “Muro del Oeste”, que se extendía por la frontera occidental de Alemania como réplica a menor escala de la famosa “Línea Maginot” levantada por los franceses. Hitler pensó que sería interesante descargar de esa tarea a los militares y aplicar en este ámbito los mismos métodos de organización que Todt había usado en la construcción de autopistas y su apuesta tuvo éxito.

En los dos primeros años de su existencia, la OT empleó casi exclusivamente a obreros alemanes, que provenían de las filas del Servicio del Trabajo Estatal (RAD), del Frente del Trabajo Alemán (DAF) o incluso de empresas contratadas por el gobierno para llevar a cabo la parte más delicada de las obras. En sus primeros tiempos el promedio de obreros movilizados se mantuvo en torno a los 300.000, que fueron alojados en campamentos levantados para ellos en las proximidades de las zonas de trabajo.

Cuando la guerra estalló, las necesidades de mano de obra se incrementaron de forma proporcional a los encargos recibidos. Ya no se trataba solamente de fortificar las fronteras germanas, ahora había que trasladar el esfuerzo constructivo a los países que iban cayendo bajo la autoridad militar germana. Había que limpiar y reconstruir las ciudades conquistadas; reparar y mejorar las líneas de comunicación de los territorios ocupados, ampliando puertos, asfaltando carreteras, levantando puentes y manteniendo operativos los ferrocarriles; así como construir nuevas defensas en las nuevas fronteras del imperio que estaba creando Hitler.

Para hacer frente a esta ingente tarea hubo que comenzar un reclutamiento masivo de mano de obra. Con la flor y nata de la juventud alemana alistada en la Wehrmacht, Fritz Todt y los suyos tuvieron que reclutar, por un lado, a aquellos ciudadanos germanos que presentaban alguna tara física o una edad tan avanzada que les hacía inútiles para servir en las Fuerzas armadas y, por otro lado, a trabajadores extranjeros, muchos de los cuales eran prisioneros de guerra y personas deportadas que fueron tratados en la práctica como esclavos. Hay que decir que tanto el mismo Todt como Albert Speer, quien le sucedió al frente de la OT, siempre manifestaron sus preferencias por la utilización de trabajadores reclutados voluntariamente y por la contratación de empresas privadas, pero estos deseos venían más motivados por la búsqueda de la eficiencia que por escrúpulos sentimentales.

Al trabajar en territorio enemigo, donde el control de las fuerzas alemanas era muchas veces demasiado tenue, y al utilizar mano de obra extranjera y en muchos casos forzada, la Organisation Todt, que ya desde sus inicios se había organizado en escuadras siguiendo un esquema paramilitar, tuvo que dedicar una buena parte de sus recursos humanos a tareas de protección, tanto de sus obras como de sus propios trabajadores. A la mayoría de sus obreros le fueron entregados uniformes con brazales luciendo la cruz gamada, y dentro de cada escuadra de trabajo existía una sección armada que velaba por la seguridad de operarios e instalaciones. Fue en mayo de 1940 cuando se constituyeron formalmente los llamados Schutzkommando der OT, dedicados en exclusiva a los servicios de protección.

Existían por un lado escuadras especiales, que estaban bajo las órdenes directas de la oficina central de la OT en Berlín (OT-Zentrale) y que eran destinadas a zonas muy concretas de los territorios ocupados, como por ejemplo las que tenían como misión levantar las enormes bases navales fortificadas para submarinos en la costa oceánica francesa o los búnkers del Muro del Atlántico o de las Líneas Gustav y Gótica en Italia. Por otra parte, cada cuerpo de ejército de la Wehrmacht dispuso de una escuadras de trabajo, a las que se bautizó con el nombre de Frontoberbauleitung (Batallones de Construcción del Frente). Estos batallones del frente, al contrario de los utilizados en retaguardia, tuvieron que atender en cada momento las necesidades que se presentaban según se iban desarrollando los acontecimientos militares, por lo que toda planificación a medio y largo plazo se hizo imposible.

En muchos casos, la acción de partisanos o la rapidez de la guerra de movimientos obligaron a los hombres de la OT, y no sólo a sus secciones de protección, a tomar las armas para hacer frente al enemigo, luchando con bastante mérito en zonas como los Balcanes o el frente ruso.

Para terminar diremos que varios cientos de trabajadores españoles prestaron sus servicios en la Organisation Todt. La mayoría lo hicieron a cambio de un sueldo, pero hubo muchos ejemplos de republicanos exiliados en Francia que fueron obligados a trabajar sin recibir a cambio más que la manutención. Para todos estos obreros se diseño un escudo con los colores nacionales que llevaban cosido en la manga del uniforme, de características similares al utilizado por sus compatriotas de la División Azul pero con la peculiaridad de que la palabra «España» figuraba traducida al alemán «Spanien».

Publicado en Historia.