La Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro

Texto y fotografías extraídos del libro Condecoraciones del Tercer Reich, Editorial Galland Books, de Gregorio Torres Gallego

Es sin duda la condecoración militar más buscada de cuantas se concedieron en la Segunda Guerra Mundial.

Fue instituida el 1 de septiembre de 1939, justo el día en que dio comienzo la invasión de Polonia, por recomendación del propio Adolf Hitler, que quiso sustituir con este premio a las otras cruces de caballero de origen monárquico que habían existido en Alemania durante la época del Segundo Imperio.

 

Tenía el mismo diseño de una Cruz de Hierro de II Clase, diferenciándose de ella tan sólo en el tamaño (48 mm), en la posición de la anilla que llevaba soldada al brazo superior (en la Cruz de Caballero iba paralela al plano de la pieza) y en la calidad del metal de la estructura exterior (plata auténtica en este caso). Casi siempre llevaba grabados en el reverso del brazo superior el número LDO del fabricante y/o el marcaje con el contenido en plata (entre 800 y 925 milésimas). A la anilla iba cogido un dispositivo en forma de “clip”, también de plata auténtica y también marcado, por donde se introducía la cinta de 45 mm de anchura con colores similares a los de la EKII. Dicha cinta servía para sujetar la Cruz de Caballero al cuello del galardonado, que la lucía suspendida justo sobre el primer botón de la camisa o guerrera.

Los méritos exigidos para conseguir este galardón variaron a lo largo de la contienda, de manera que su consecución se fue complicando con el paso de los años. Así por ejemplo, en los primeros meses se concedía a los pilotos que lograban abatir 20 aviones enemigos, mientras que en torno a 1943 se debían ya superar los 100 derribos para conseguirla. También se podía conseguir por acreditar en sucesivas ocasiones méritos suficientes para lograr la Cruz de Hierro de 1ª Clase o por haber demostrado excepcionales cualidades en el mando de tropas.

El total de Cruces de Caballero (Ritterkreuz o RK, en alemán) concedidas durante la II Guerra Mundial oscila según las fuentes entre 7300 y 7800, siendo la caótica situación de los dos últimos meses de la contienda la que impide conocer el registro exacto. No obstante se piensa que llegaron a fabricarse cerca de 20.000 ejemplares, aunque estaba prohibida la comercialización libre de repuestos de esta Cruz desde el otoño de 1941. En caso de necesidad de una pieza extra, el condecorado tenía que presentar una solicitud oficial demostrando que había recibido este premio, explicando el motivo por el que necesitaba un repuesto y pagando además su importe.

Junto con la Cruz se entregaba un lujoso pergamino bellamente encuadernado en cuero, que en principio estuvo siempre firmado de puño y letra por el Führer. El mismo tipo de pergamino se utilizó también para la concesión de los grados superiores de la RK que veremos más adelante.

Se conocen al menos seis fabricantes distintos de esta condecoración, que utilizaron diferentes tipos de cajas para presentarla.

Cuando Hitler decidió que había que crear nuevas categorías de premios militares para distinguir al personal que ya estuviera en posesión del la Cruz de Caballero, se crearon una serie de complementos que se iban situando en el clip que sujetaba la Cruz. El primero de dichos añadidos fue el de las Hojas de Roble, que se instituyeron el 3 de junio de 1940. Medían unos 20 mm de envergadura, estaban fabricadas en plata y siempre iban marcadas en su reverso. A continuación, el 21 de junio de 1941, se incorporaron las Espadas, que aparecían soldadas a la parte inferior de las Hojas de Roble. Los Diamantes se sumaron a las Hojas de Roble y las Espadas el 15 de julio de 1941, y eran brillantes de imitación que se incrustaban sobre las hojas y en la empuñadura de las espadas. Finalmente, el 29 de diciembre de 1944, aparecieron las Hojas de Roble Doradas, con Espadas y Diamantes.

Los registros oficiales, que también parecen incompletos, señalan que se concedieron en total entre 853 y 882 Hojas de Roble (6 fueron para extranjeros, entre los que se encuentra el general español Agustín Muñoz Grandes). Entre 150 y 159 combatientes recibirían también las Espadas y 27 los Diamantes. La máxima categoría, es decir, las Hojas de Roble Doradas, con Espadas y Brillantes, sólo se concedió una vez, yendo a parar a las manos del famoso piloto de bombarderos en picado Hans-Ulrich Rudel.

Como ejemplo de esta condecoración mostramos aquí la que fue entregada el 22 de julio de 1943 al piloto de Stukas Sargento Erich Peter.

Peter nació en Wehlau (Prusia Oriental), el 19 de septiembre de 1920. Tras su servicio en la Juventud Hitleriana, ingresó en la Luftwaffe poco después de comenzar la guerra, obteniendo el título de piloto militar con solo veinte años y siendo destinado a la escuadrilla de bombardeo en picado Sturzkampfgeschwader 2 “Immelmann”. Con esta prestigiosa unidad fue destinado desde 1941 al Frente del Este, destacando gracias a sus habilidades innatas para el manejo de los aparatos Junkers Ju 87, consiguiendo sucesivamente la Cruz de Hierro de Segunda y Primera Clase, el Distintivo de Herido en Negro (a resultas de una herida recibida en combate), el Pasador de Vuelo de Bombarderos en Picado en Oro con Colgante, la Copa de Honor de la Luftwaffe (13 de septiembre de 1942) y la Cruz Alemana en Oro (27 de noviembre de 1942).

La Cruz de Caballero que vemos en las fotos que ilustran este artículo le fue otorgada el 22 de julio de 1943, cuando había realizado ya nada menos que 570 vuelos de combate, destruyendo 25 tanques enemigos, seis puentes, tres convoyes ferroviarios y un tren blindado, además de otros muchos objetivos menores. Prestaba sus servicios en aquella fecha como Unteroffizier en la Plana Mayor de la “Immelmann” (StabsStfl/StukaG 2). Se convirtió así en el segundo piloto con rango de suboficial en conseguir la preciada recompensa dentro de las Alas de bombardeo en picado de la Luftwaffe, y el primero dentro de la “Immelmann”, rebautizada como Schlachtgeschwader 2.

El Sargento Erich Peter luciendo todas sus condecoraciones

Erich Peter llegó a Oberfeldwebel y murió a los veinticuatro años de edad, durante un vuelo de reconocimiento a bordo de un aparato Focke Wulf 190 de la Schachtgeswader en Berlín, el día 25 de abril de 1945, dos semanas antes de que finalizara la guerra.

La Cruz de Caballero atribuida a Peter es un ejemplar fabricado por la firma Steinhauer & Lück, de Luddenscheid, y es la versión más común de todas las Cruces de Caballero fabricadas durante la guerra (Versión A temprana Micro 800). Tanto la Cruz como el clip ostentan como única marca un diminuto 800 que señala la calidad de la plata con que fueron fabricados.

Publicado en Piezas.