La Cruz Alemana en Oro y en Plata

Texto y fotografías extraídos del libro Condecoraciones del Tercer Reich, Editorial Galland Books, de Gregorio Torres Gallego

Por su belleza estética y por la complejidad de fabricación, la Orden de Guerra de la Cruz Alemana (Kriegsorden des Deutschen Kreuzes o DK) es una de las condecoraciones alemanas que más entusiasman al coleccionista.

Su complicado diseño se debe al profesor Klein, y fue instituida el 28 de septiembre de 1941, cuando los ejércitos germanos estaban sumidos de lleno en las primeras fases de la Operación Barbarroja. Por entonces, estaba quedando claro que muchos combatientes iban a acreditar, a lo largo de la contienda, méritos más que suficientes para conseguir varias cruces de Hierro de 1ª Clase, pero, como no se quería conceder un número excesivo de Cruces de Caballero, para ellos se instituyó la Cruz Alemana en Oro, compuesta por una gran estrella de ocho puntas de ráfagas plateadas, en cuyo centro se situó una gran cruz gamada esmaltada en negro, rodeada por una guirnalda dorada de hojas de laurel que tenía grabada en su parte inferior la fecha “1941”.

Es erróneo pensar, como se ha venido haciendo, que la Cruz Alemana en Oro estaba situada en el escalafón de la Cruz de Hierro,  puesto que se trataba de una condecoración totalmente independiente, que requería, eso sí, que sus poseedores tuvieran ya concedida la EKI, pero no era el escalón intermedio para obtener la Cruz de Caballero pues, de hecho, se dieron muchísimos casos en los que se le otorgó a personas que ya estaban en posesión de la citada Ritterkreuz.

Debido a su aparatosidad, muchas de estas cruces aparecen con los alfileres rotos o reparados, como es el caso de este ejemplar fabricado por Deschler.

Ciertamente era una pieza muy aparatosa, con unas medidas que llegaban a superar los 63 milímetros y un peso que rondaba los 66-68 gramos, lo que la hacía muy inapropiada para lucirla en servicio, y más aún en combate. Se componía de cinco partes principales, que estaban fabricadas en Buntmetall, níquel-plata y cupal (aleación de cobre y aluminio), aunque existieron algunas versiones donde alguno de sus componentes principales, precisamente para darle mayor ligereza, se fundieron con aluminio, con lo que su peso quedaba en torno a los 50 gramos.  Ni siquiera el uso de metales más ligeros redujo la aparatosidad de la condecoración, que continuaba siendo incómoda y frágil, por lo cual se aprobó el uso de una variante bordada, donde sólo la guirnalda de laurel era en todo similar a la de los ejemplares metálicos. Estas piezas iban bordadas sobre un paño de lana o fieltro que tenían el color del uniforme del arma al que perteneciese su propietario: azul para la Kriegsmarine, verde para el Heer, policía y Waffen SS, negro para tropas acorazadas y azul-gris para la Luftwaffe. Esta versión bordada pesaba solamente 7 u 8 gramos y fue confeccionada por las firmas Josef Feix & Sohn (JFS) y Schauerte & Hohfeld (SH).

También llegó a instituirse una categoría en Plata de esta Cruz, mucho más escasa que la de Oro,  que estaba destinada a premiar los méritos y esfuerzos realizados por los combatientes de segunda línea en favor de la buena marcha de la contienda. Por ello, solía usarse como recompensa para quienes ya poseían la Cruz del Mérito Militar de 1ª Clase, pero seguían acreditando su valía en repetidas ocasiones. Esta Cruz únicamente se diferenciaba de la anterior en la guirnalda de hojas de laurel, que iba bañada en plata.

Asimismo se llegaron a confeccionar prototipos de la Cruz Alemana en Oro con Diamantes, con piedras preciosas de imitación que se incrustaban en la corona de laurel, alrededor de la esvástica, pero nunca se llegó a conceder.

Las Cruces Alemanas fueron fabricadas por cinco firmas distintas, algunas de las cuales dejaron sus marcajes en el reverso o sobre el alfiler. Además, los coleccionistas tienden a clasificar también esta condecoración en base al número de remaches presentes en el reverso de la pieza, pudiéndonos encontrar ejemplares de uno, cuatro, cinco, seis y hasta diez remaches.

Para la Cruz Alemana se fabricaron hasta cuatro modelos diferentes de estuches, todos ellos de muy  buena calidad, forrados en terciopelo y satén e imitación de cuero en su exterior. Las concesiones venían precedidas de un documento preliminar de aviso y, más tarde, se entregaba en ceremonia el certificado oficial, quedando el nombre del afortunado inscrito en una lista de honor que se publicaba oficialmente dos veces al mes.

Aunque los registros de las últimas semanas de la contienda son confusos e incompletos, se suele afirmar que se concedieron un total 24.204 Cruces en Oro y 1.114 en Plata.

Como curiosidad, diremos que la Cruz Alemana fue, junto con la Cruz de España, la única condecoración militar del Tercer Reich que se llevaba prendida en el lado derecho del uniforme.

Página de la revista de propaganda “Signal” donde se incluyen las cruces alemanas de oro y de plata, junto a otras condecoraciones.

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