La Bandera de la Sangre Blutfahne

Por Gregorio Torres Gallego, Diccionario del Tercer Reich. Tikal Susaeta Ediciones, Madrid, 2007.

La famosa Blutfahne, la Bandera de la Sangre, era sin duda la reliquia más sagrada de cuantas formaban parte del complejo santuario del nacionalsocialismo.

Esta bandera nazi era la que iba en la cabeza de la marcha por las calles de la capital bávara durante el famoso y fracasado Putsch de Munich de 1923, cuando Hitler y los suyos fueron tiroteados por la policía en la Odeonplatz. Aquel 9 de noviembre la enseña era portada por Heinrich Trambauer, marchando a su lado Andreas Bauriedl. La sangre de Bauriedl, que fue uno de los militantes caídos en aquella jornada, salpicó la tela de la bandera, que desde ese momento se convirtió en un símbolo sagrado para el nacionalsocialismo. Aquella reliquia incautada y posteriormente devuelta por la policía bávara al partido nazi y pasó a manos de las SS en 1926, siendo nombrado como portador oficial Jakob Grimminger, del 1.SS-Standarte München.

Desde entonces, coincidiendo normalmente con los Reichsparteitag  o Días del Partido celebrados en la ciudad de Nuremberg, se celebraba una ceremonia de consagración de estandartes en la cual cada bandera de las nuevas unidades de las SS y las SA era puesta en contacto físico con la Blutfahne por las manos de Adolf Hitler, el cual actuaba como medium o intermediario en la ceremonia.

La “Bandera de la Sangre” desapareció al final de la Segunda Guerra Mundial al ser bombardeado por aviones aliados el edificio de la Casa Parda, sede del partido nazi, donde se hallaba normalmente expuesta la enseña. Algunas informaciones apuntan a que sus restos podrían haber sido rescatados de entre los escombros por soldados estadounidenses, acabando en poder de un reputado coleccionista alemán, pero esto no ha podido confirmarse fehacientemente

Bandera de la Sangre durante un acto celebrado por el partido nazi antes de la toma del poder

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Publicado en Historia.