Distintivo de Piloto y Piloto Observador de la Luftwaffe

Por Gregorio Torres Gallego. Extraído del libro Condecoraciones del Tercer Reich, Galland Books. Valladolid, 2008

El origen del Distintivo de Piloto de la Luftwaffe hay que buscarlo en los emblemas de tripulante que se introdujeron en enero de 1935 para identificar al personal de vuelo en unas Fuerzas Aéreas que se estaban creando en Alemania en el mayor secreto. Aquella distinción, que se diseñó como un águila alzando el vuelo sobre la esvástica inserta en una guirnalda ovalada, dio paso tan solo un año más tarde a un distintivo específico para los pilotos, que mantuvo un tipo de águila parecida al anterior pero con la guirnalda ovalada colocada esta vez con su eje mayor en la vertical, midiendo aproximadamente 52 milímetros de alto por 42 de ancho. La envergadura de las alas del águila, que iba moldeada por separado y se sujetaba con remaches a la guirnalda, medía unos 65 milímetros de punta a punta. Hay que decir que la Luftwaffe en sus distintivos optó por colocar guirnaldas en las que la parte derecha era de hojas de roble y la izquierda de hojas de laurel, haciéndose así inconfundibles con las de la Marina o el Ejército de Tierra

Ejemplar fabricado por la firma Berg und Nolte de Ludenscheid

Se confeccionó en principio en aleaciones de excelente calidad, ricas en níquel y aluminio, que al avanzar la guerra se fueron sustituyendo por Kriegsmetall, llevando en el reverso un enganche de aguja para prenderlo en la parte inferior del bolsillo izquierdo de la guerrera. Se entregaban junto a su correspondiente diploma, en un estuche azul de buena calidad que llevaba impreso el nombre de la distinción en su tapa.

El Distintivo de Piloto se entregaba a todos los hombres en activo en la Luftwaffe que tuvieran licencia para pilotar aparatos militares, pero aquellos pilotos que al margen de lo anterior también acreditaran su preparación para realizar tareas de observación desde el aire tendrían una distinción especial. Así, el Distintivo de Piloto llevaba la guirnalda en plata y el águila en color gris oscuro, tomando la apariencia de plata envejecida, mientras que el Distintivo de Piloto-Observador, era idéntico pero con la guirnalda dorada. Como curiosidad diremos que Hermann Göring lució a menudo una de estas últimas distinciones confeccionada en oro y plata de ley.

Como por sus dimensiones y aparatosidad, estos distintivos resultaban engorrosos dentro de las apreturas de la carlinga de los aviones, los pilotos a menudo adquirieron piezas confeccionadas en tela para coser en sus guerreras de servicio, dejando los distintivos de metal en tierra. Así, los oficiales solían usar ejemplares bordados en hilo metálico, mientras que suboficiales y tropa los usaban bordados en algodón.

Ejemplar del Distintivo de Piloto fabricado en hilo de aluminio para oficiales de la Luftwaffe

Es interesante destacar que el Distintivo combinado de Piloto-Observador también sería utilizado por la propia Luftwaffe para condecorar a pilotos extranjeros de países aliados que por algún motivo (realización de cursos, combates en el frente…) habían estado en contacto más o menos prolongado con las Fuerzas Aéreas germanas. Así por ejemplo muchos pilotos españoles fueron condecorados con dicha distinción una vez acabada la Guerra Civil como recuerdo por haber tenido como compañeros de armas a los pilotos de la Legion Condor. Para reforzar este hábito, Göring otorgó también entre 40 y 50 ejemplares del Distintivo de Piloto-Observador con Brillantes, utilizando esta recompensa tanto para rendir honores a personalidades de alto nivel extranjeras (Francisco Franco, Benito Mussolini…) y alemanas (Dönitz, Himmler…) como para premiar a pilotos y generales de la Luftwaffe muy distinguidos (Mölders, Hartmann, Sperrle…), sin que hubiera criterios firmes al respecto, siendo la opinión de Göring la determinante para otorgar las concesiones. Estas piezas, que empezaron a entregarse en 1935, en principio se confeccionaron en plata y oro con brillantes auténticos, aunque también hay ejemplares en plata dorada y con piedras de menor calidad (zafiros blancos) que debieron fabricarse por encargo de los propios condecorados para reemplazar o reservar las distinciones originales entregadas por Göring. Su diseño era idéntico al de los Distintivos de Piloto-Observador normales, pero llevaban entre 80 y 90 piedras preciosas incrustadas en el águila y la esvástica.

Por último diremos que hubo también una versión femenina de este Distintivo, en menor tamaño y sujeto a una gran aguja horizontal, que se lucía como si de un broche se tratase. Esta pieza llevaba incrustadas piedras preciosas en el águila, la esvástica y la aguja, siendo la célebre piloto de pruebas Hanna Reitsch la única mujer que obtuvo esta excepcional condecoración.

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