Distintivo de Piloto de la Luftwaffe

Extracto del libro Condecoraciones del Tercer Reich II, de Gregorio Torres Gallego. Galland Books, 2009.

Sin duda este es el Distintivo más característico de todos los que las fuerzas alemanas del III Reich implementaron para premiar y distinguir a los tripulantes de sus aparatos, siendo en realidad un emblema que acreditaba la habilidad y la experiencia de los combatientes de la Luftwaffe.

El origen del Distintivo de Piloto hay que buscarlo en el emblema de tripulante que se introdujo en enero de 1935 para diferenciar al personal de vuelo en unas Fuerzas Aéreas que se estaban edificando en el mayor secreto. Se diseñó como un águila alzando el vuelo sobre la esvástica inserta en una guirnalda ovalada de mayor anchura que altura. Ese emblema dio paso en 1936 a un distintivo específico para los pilotos, que mantuvo un tipo de águila parecida al anterior pero con la guirnalda ovalada colocada esta vez con su eje mayor en la vertical, midiendo aproximadamente 52 milímetros de alto por 42 de ancho. La envergadura de las alas del águila, que iba moldeada por separado y se sujetaba con remaches a la guirnalda, medía unos 65 milímetros de punta a punta. Hay que decir que la Luftwaffe en sus distintivos optó por colocar guirnaldas en las que la parte derecha era de hojas de roble y la izquierda de hojas de laurel,a diferencia de las demás armas de la Wehrmacht.

Distintivo de piloto de la Luftwaffe confeccionado en hilo de aluminio para su uso sobre guerreras de diario

Se confeccionó en principio en aleaciones de excelente calidad, en níquel y aluminio, que al avanzar la guerra se fueron sustituyendo por Kriegsmetall, llevando en el reverso un enganche de aguja para prenderlo en la parte inferior del bolsillo izquierdo de la guerrera. Se entregaban junto a su correspondiente diploma, en un estuche azul de buena calidad que llevaba impreso el nombre de la distinción en su tapa.

El Distintivo de Piloto se otorgaba a todos los hombres en activo en la Luftwaffe que tuvieran licencia para pilotar aparatos militares. Aquellos pilotos que al margen de lo anterior también acreditaran su preparación para realizar tareas de observación desde el aire tendrían una distinción especial. Así, el Distintivo de Piloto llevaba la guirnalda en plata y el águila en color gris oscuro, tomando la apariencia de plata envejecida, mientras que el Distintivo de Piloto-Observador, era idéntico pero con la guirnalda dorada. Como curiosidad diremos que Hermann Göring lució a menudo una de estas últimas distinciones confeccionada en oro y plata de ley.

Ejemplar de Distintivo de Piloto de primera época fabricado por la firma Deumer

Debido a la aparatosidad de estos distintivos, los pilotos a menudo adquirieron piezas confeccionadas en tela para coser en sus guerreras de servicio. Así, los oficiales solían usar ejemplares bordados en hilo metálico, mientras que suboficiales y tropa los usaban bordados en algodón.

El Distintivo combinado de Piloto-Observador también sería utilizado por la propia Luftwaffe para condecorar a pilotos extranjeros de países aliados que por algún motivo (realización de cursos, combates en el frente…) habían estado en contacto más o menos prolongado con las Fuerzas Aéreas germanas. Para reforzar este hábito, Göring otorgó también cerca de cincuenta ejemplares del Distintivo de Piloto-Observador con Brillantes, utilizando esta recompensa tanto para rendir honores a personalidades de alto nivel extranjeras (Francisco Franco, Benito Mussolini…) y alemanas (Dönitz, Himmler…) como para premiar a pilotos y generales de la Luftwaffe muy distinguidos (Mölders, Hartmann, Sperrle…), sin que hubiera criterios firmes al respecto. Estas piezas, que empezaron a entregarse en 1935, en principio se confeccionaron en plata y oro con brillantes auténticos, aunque también hay ejemplares en plata dorada y con piedras de menor calidad (zafiros blancos) que debieron fabricarse por encargo de los propios condecorados para reemplazar o reservar las distinciones originales entregadas por Göring. Su diseño era idéntico al de los Distintivos de Piloto-Observador normales, pero llevaban entre 80 y 90 piedras preciosas incrustadas en el águila y la esvástica.

Por último diremos que hubo también una versión femenina de este Distintivo, en menor tamaño y sujeto a una gran aguja horizontal, que se lucía como si de un broche se tratase. Esta pieza llevaba incrustadas piedras preciosas en el águila, la esvástica y la aguja, siendo, según nuestros archivos, la célebre piloto de pruebas Hanna Reitsch la única mujer que obtuvo esta excepcional condecoración.

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